
Dale una segunda vida a tus viejas máquinas de moldeo por soplado
Si tienes una tienda pequeña o de tamaño medio dedicada al procesamiento de PET, probablemente tengas algunas máquinas de moldeo por soplado antiguas que ya no pueden funcionar adecuadamente. Son lentas y no logran producir suficientes botellas por hora. Lo que necesitas es más velocidad en la producción, pero la máquina se convierte en un obstáculo.
Por lo general, el problema radica en el horno de calentamiento; ese es el cuello de botella. Pero la buena noticia es que no necesitas gastar una fortuna en una máquina nueva para solucionarlo. Simplemente puedes reemplazar los elementos calefactores genéricos por módulos infrarrojos personalizados.
Lograr el calor adecuado
Para acelerar el proceso, necesitas mayor densidad de calor. Es muy simple. Fabricamos estos módulos de acuerdo con las especificaciones exactas de voltaje y potencia de tu máquina, así no tendrás problemas con el sistema eléctrico. Al utilizar tubos halógenos de mayor potencia, el PET alcanza esa temperatura ideal que permite que se moldee mucho más rápido. Eso significa menos tiempo de espera dentro del horno.
Sin embargo, hay algo importante: si aumentas la potencia para acortar el tiempo de proceso, debes asegurarte de que las rejillas de enfriamiento puedan manejarla. De lo contrario, podrías dañar la propia estructura de la máquina y sus componentes electrónicos.
No es necesario reconfigurar todo el sistema eléctrico
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza con recubrimientos especiales. ¿Por qué? Porque esto permite que el calor penetre en la pared del PET, en lugar de solo quemar su superficie. De esta manera, se obtiene un calentamiento uniforme, sin que la superficie quede dañada.
Y no te preocupes por la instalación: utilizamos bases tipo R7 o Sk15, que son fáciles de instalar. Solo hay que conectarlas a los conectores existentes. No es necesario desmontar el gabinete de control.
¿Cómo se ve en la práctica?
Una vez instalados estos módulos, podrás utilizar preformas más delgadas o paredes más gruesas, sin necesidad de una máquina más grande. La verdadera ventaja es la uniformidad del calor. Al lograr un calentamiento uniforme, las botellas tienen un espesor constante en sus paredes. Menos desperdicio. Y finalmente podrás ver cuál es la verdadera capacidad de tu máquina, cuando ya no está limitada por un horno ineficiente.