
Deje de perder dinero cada vez que baja la temperatura.
Seamos honestos: nadie quiere estar afuera cuando hace frío. En cuanto comienza a hacer frío, las mesas del exterior se vacían. Es un desperdicio de espacio y perjudica sus ganancias.
El problema es que la mayoría de los calentadores intentan calentar el aire. Pero si está en un patio ventoso o en una terraza con corrientes de aire, ese aire caliente simplemente se va. En realidad, está pagando para calentar todo el vecindario.
El secreto está en las ondas infrarrojas de corta longitud.
En lugar de luchar contra el viento, estos calentadores emiten ondas que viajan a la velocidad de la luz. No les importa el viento. Impactan directamente en sus clientes y sus mesas, convirtiéndose en calor instantáneo en cuanto tocan la piel o la tela. Es como estar bajo el sol en un día de invierno.
Ahora bien, los equipos para exteriores son susceptibles a los daños causados por la lluvia, la nieve y la humedad. Por eso optamos por unidades con clasificación IPX4: están diseñadas para soportar salpicaduras y tormentas sin dejar de funcionar. Además, su carcasa de aluminio recubierto en polvo evita que se oxide.
Pero antes de comprarlos, verifique su potencia eléctrica.
Estos dispositivos consumen mucha energía. La mayoría de los calentadores comerciales consumen entre 1500W y 3000W. Si planea instalar una docena de ellos, no los conecte simplemente a una toma electrica. Probablemente necesitará un suministro de energía trifásico dedicado para que todo funcione sin problemas.
La recompensa es simple: podrá utilizar cada centímetro cuadrado de su patio durante todo el año. Más asientos, más clientes, más dinero.
Un consejo sobre la instalación: la altura es crucial.
El calor infrarrojo es intenso. Si coloca los calentadores demasiado bajos, sus clientes sufrirán de calor en la cabeza y frío en los pies. Es una sensación incómoda. Para lograr un calor constante y adecuado, colóquelos a una altura mínima de 2.2 metros. Con el ángulo correcto, sus clientes querrán quedarse un rato más para tomar otra bebida.