
Cómo lograr esa corteza perfecta: por qué utilizamos lámparas de infrarrojos de 1000W
¿Alguna vez se ha preguntado por qué algunos panes comerciales tienen una corteza dorada y perfecta, mientras que su interior permanece suave y esponjoso? Todo se debe a la reacción de Maillard. Pero aquí está el truco: es necesario aplicar una gran cantidad de calor en la superficie, sin que el centro del pan se queme.
Ahí es donde entran en juego nuestras lámparas de infrarrojos de onda corta de 1000W. A diferencia del calor convencional, que simplemente distribuye aire caliente alrededor, estas lámparas emiten radiación directamente sobre la masa del pan. Es algo instantáneo.
La velocidad es lo más importante. Con una potencia de 1000W, no hay necesidad de esperar a que el elemento calefaccional se caliente. Tan pronto como se enciende la lámpara, su filamento ya está caliente. Se trata de un pico de energía controlado y preciso. Si utiliza un horno de alta capacidad, esta es la única forma de lograr ese acabado profesional sin que el pan se seque.
Construimos estas lámparas con cuarzo de alta pureza, por una razón: cuando se encienden y apagan cada few segundos, el impacto térmico es enorme. El vidrio normal se rompería fácilmente. Además, utilizamos tubos llenos de halógeno, lo que permite elevar aún más la temperatura del filamento. De este modo, se obtiene más eficiencia en cada milímetro del tubo.
Un consejo sobre su instalación: Estas lámparas están diseñadas para conectarse directamente a los sistemas de cocción existentes. Puede conectarlas a un controlador PID si desea una precisión milimétrica. Pero tenga en cuenta que toda esa potencia genera una zona de calor intensa. Es necesario asegurarse de que la ventilación esté en buen estado. Si el aire no circula, el calor ambiental puede dañar los soportes o dañar la aislación de los cables con el tiempo.
Y sí, hay un sacrificio que hacer: debido a los picos de calor, estos filamentos no duran tanto como las bombillas de baja potencia. Pero, teniendo en cuenta la velocidad y la calidad de la corteza que se obtiene, estamos dispuestos a hacer ese sacrificio.