
Asegurarse de que las lámparas para PET se adapten perfectamente
Nuestra misión es crear lámparas de infrarrojos que funcionen sin problemas. Si utiliza una máquina para soplado de PET, hay un 95% de posibilidades de que nuestras lámparas se instalen sin ningún problema.
No intentamos forzar el uso de piezas “genéricas” en su máquina. En lugar de eso, nos adherimos a los planos físicos y eléctricos exactos que utilizan los grandes fabricantes. Se trata de mantener las cosas simples.
El tema de la potencia y el voltaje
Si quiere que sus preformas alcancen la temperatura adecuada sin demoras, la potencia y el voltaje deben estar sincronizados. Nuestras lámparas están diseñadas para soportar cargas industriales elevadas, generalmente entre 230V y 400V. Si trabaja con preformas de paredes gruesas, un tubo de alta densidad de 400V es la mejor opción para lograr un calentamiento rápido y eficaz.
Un consejo: asegúrese de que sus cables y fuente de alimentación puedan soportar esa carga. De lo contrario, los filamentos podrían quemarse rápidamente.
Detalles sobre los materiales
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza y llenamos los tubos con gas halógeno para obtener el máximo calor posible. El gas halógeno evita que el tungsteno se evapore demasiado rápido, lo que hace que las lámparas duren mucho más tiempo.
En cuanto al ajuste de las lámparas, utilizamos conectores estándar como R7s y SK15. Estos conectores son los estándares de la industria. Si algún pin no está bien ajustado, incluso por una fracción de milímetro, se producirán problemas de conexión. Por eso mantenemos las tolerancias extremadamente precisas. Debería poder reemplazar las lámparas sin tener que manipular la estructura de la máquina.
Consejos prácticos
Estas lámparas son ideales para generar radiación infrarroja de onda corta, necesaria para ablandar el plástico rápidamente. Pero toda esa potencia genera mucho calor. Si sus ventiladores de refrigeración están obstruidos por polvo o no logran bombear suficiente aire, la carcasa de la lámpara se sobrecalentará. Cuando eso ocurre, el revestimiento de cuarzo se daña y la vida útil de la lámpara disminuye drásticamente.
Mantenga los conductos de aire limpios. Es la forma más sencilla de garantizar que las lámparas funcionen durante todo el tiempo posible.